1er paso: - Aprende a Preguntarte

 

Muchas veces no sabemos qué nos gustaría hacer con nuestra vida por la sencilla razón de que nadie nos ha enseñado a preguntarnos. Pasamos años escolarizados, estudiando materias y datos, pero ¿Cuantas veces nos han explicado cómo buscar en nuestro interior nuestras capacidades?

Mediante el sencillo ejercicio que te proponemos a continuación aprenderás a conocerte mejor, desvelando cuales son los puntos débiles que debes trabajar y las fortalezas que posees y que te hacen especial.

¿Estás preparado para conocerte mejor?

¿Por dónde empiezo?

La mayoría de la gente no está acostumbrada a analizarse a sí mismo. Nadie nace sabiendo, y ninguno de nosotros aprende a conocerse si no hay alguien que nos explique cómo hacerlo.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que éste ejercicio necesita de una gran dosis de autocrítica y análisis. De nada sirve hacerlo si no estás dispuesto a analizarte con lupa y profundizar en aquellos aspectos de tí que en ocasiones no son tan evidentes.

¿Te atreves a intentarlo?

 

¿Qué vamos a analizar?

En primer lugar tenemos que visualizar claramente qué aspectos de nuestra personalidad vamos a intentar hacer visibles. Este ejercicio consiste en analizar 2 aspectos básicos que debemos tener en cuenta y que forman parte de lo que podríamos llamar "nuestra situación actual". A Través de éstos intentaremos visualizar, por un lado con que herramientas y capacidades(fortalezas) contamos así cómo las carencias o debilidades que como persona tenemos(debilidades).

 

¿Cómo descubro cuales son mis fortalezas?

Lo primero que tenemos que hacer es entender que nuestras fortalezas son todas aquellas habilidades, capacidades o elementos positivos de nuestra personalidad que nos pueden posibilitar conseguir una situación laboral, vital o profesional beneficiosa.

Si bien esto nos puede sonar un poco abstracto, vamos a intentar plantearnos algunas preguntas que nos ayuden en esta reflexión.

Sería interesante que nos preguntáramos directamente ¿En qué soy bueno? ¿Qué se me da bien? No se trata simplemente de analizar en qué materias académicas conseguimos buenas calificaciones (aunque también esto será una fortaleza), sino que la pregunta es más general; debemos considerar TODAS nuestras habilidades, desde las más "técnicas" como puede ser un gran conocimiento sobre Matemáticas o Lengua, a las más personales, como puede ser el hecho de que seas bueno hablando en público, escuchando a los demás o disfrutes conduciendo o jugando a baloncesto.

¿Me sigues? Vale, entonces te propongo que leas la lista que te plateamos a continuación, de manera que puedas visualizar algunos ejemplos de capacidades personales que también puedes destacar. Piensa detenidamente si tienes:

  • Flexibilidad: si eres capaz de cambiar tus opiniones o puntos de vista cuando crees que el planteamiento de otra persona es más correcto.
  • Capacidad de escucha: la posees si tus amigos o conocidos te buscan para hablar contigo y muestras interés por lo que dices.
  • Iniciativa: si cuando estás con tus amigos o compañeros propones planes o proyectos.
  • Capacidad de aprendizaje: lo notas si tienes facilidad para adquirir conocimientos.
  • Espíritu de superación: si cuando te propones algo no paras hasta conseguirlo.
  • Liderazgo: si te gusta llevar la "voz cantante" cuando estas con tus compañeros.
  • Creatividad: si eres capaz de tener ideas diferentes al resto o tienes un espíritu artístico.
  • Capacidad de trabajo en equipo: si cuando juegas a algo o haces un trabajo con tus compañeros te sientes a gusto desarrollando la actividad de manera cooperativa.
  • Capacidad de decisión: cuando en situaciones difíciles puedes tomar decisiones de manera rápida y eficaz.
  • Comunicación y persuasión: si cuando tienes una conversación sabes escuchar y hacer valer tus puntos de vista.

Y así podríamos seguir hasta el infinito, ya que cada uno de nosotros somos un mundo lleno de capacidades y fortalezas que nos hacen especiales y nos posibilitan destacar en algún ámbito de la vida. ¡Anímate a descubrir cuales son tus puntos fuertes!¡si no los descubres tú nadie lo va a hacer por tí!

 

Nuestras debilidades:

Cuando queremos descubrir nuestros puntos débiles debemos intentar ser críticos con nosotros mismos, ya que aquí vamos a visualizar aquellos aspectos de nuestra personalidad en los que no destacamos y en los que quizás debamos mejorar, buscar personas que posean estas características para crear un equipo con ellas o directamente, buscar una salida profesional o vital en la que no tengamos que hacer visibles nuestras carencias.

Para analizarlas podemos empezar haciéndonos una sencillas preguntas, por ejemplo, ¿Qué cosas nos gustaría saber hacer y no es así?, ¿En qué aspectos de tu personalidad crees que deberías de trabajar?, ¿En qué materias académicas nos cuesta más destacar?

Puedes pensar también en la lista que hemos visto en el apartado de fortalezas, para destacar de éstas aquellas en las que veas que tienes una carencia.

De todas formas, de la misma manera que hay miles de aspectos que pueden ser considerados como fortalezas, también puedes tener infinidad de aspectos que no son tu punto fuerte; piensa si eres impuntual, si te cuesta concentrarte, si crees que necesitas hablar algún idioma que no dominas, o mil posibilidades más.

Si analizas con detenimiento tus debilidades podrás descubrir que aspectos tendrás que mejorar para conseguir tus objetivos o que actividades profesionales no son para tí por mucho que en un principio pienses que te podrían interesar. Sé critico contigo mismo, nadie mejor que tú conoce tus puntos débiles, y si nos los verbalizas será imposible que alguien te ayude a mejorarlos.

Ahora que ya sabes más o menos a qué nos estamos refiriendo, te proponemos que dediques unos minutos a analizarte a tí mismo y a profundizar en tus fortalezas y carencias. Que no te pueda la pereza, (si es así, deberías destacarla en el apartado de debilidades, ¿no crees?).

En la tabla que aparece a continuación deberás destacar tus carencias y tus fortalezas. Una vez realizado el ejercicio, envía el ejercicio y dale al botón de continuar, cuando finalices los otros dos pasos te mandaremos a tu correo electrónico un análisis personalizado de tu situación. No pienses que una máquina va a recoger tus respuestas y a generar un archivo automático y despersonalizado. Detrás de este proyecto hay jóvenes que como tú se han planteado este tipo de preguntas y que quieren ayudarte, de manera desinteresada, a perseguir tus sueños.